Aunque a más de uno le pueda sorprender, resulta que la mitad de los hombres que recurren a Internet para comprar fármacos para la impotencia, o la disfunción erectil, los acaban comprando. Sin duda comprar medicamentos de esta manera supone un riesgo para nuestra salud. En muchos casos se trata de productos que prometen cosas que luego no cumplen, o medicamentos falsos (falsificaciones de Cialis, Viagra, etc.) elaborados en paises como China y que contienen sustancias que pueden resultar peligrosas para nuestra salud.
Según una encuesta realizada por ASESA a hombres de entre 40 y 60 años, el 44 por ciento de los hombres no ha acudido al médico en el último año y el 35 por ciento no lo hicieron porque afirman que sólo van cuando lo necesitan. En Internet existe abundante información acerca de todo tipo de temas, especialmente en temas de salud, lo que lleva a muchos hombres a autodiagnosticarse, y finalmente ante la duda acuden a la consulta médica tras haber adquirido el producto para preguntar al especialista si pueden tomarlos.
Por lo general, el hombre tiene menos cultura preventiva que la mujer y no se dan cuenta de que a partir de los 40 años, aunque su estado de salud sea bueno, deben acudir al médico al menos una vez al año. Sin embargo es habitual que la primera consulta por disfunción eréctil se da a los dos o tres años de los primeros síntomas.
EL 64% DE LOS HOMBRES CON DISFUNCIÓN ERECTIL SUFREN OTRAS PATOLOGÍAS