Por si no lo sabes, cualquier órgano de la anatomía humana es susceptible de estirarse, y en ocasiones se puede lograr resultados más que considerables. Afortunadamente el pene no es una excepción, sin embargo no se debe hacer de cualquier manera…
Algunas culturas a lo largo de la historia se han esforzado por alargar su orejas, labios y cuello empleando todo tipo de sistemas, a cada cual más arcaico. Actualmente en el mundo occidental contamos con métodos clínicamente testados y garantizados por empresas de confianza y medicos especialistas en la materia.
Para lograr el objetivo se han diseñado programas de ejercicios continuos y el uso de aparatos que constan básicamente de dos anillos ajustables y que se deben utilizar durante varias horas del día y la noche para lograr objetivos que rara vez superan los 3 cm adicionales de tamaño y 1 cm de grosor.
Su uso no está contraindicado, pero sí que necesita de una gran constancia para lograr los objetivos, uno de los métodos más famosos sin duda es Andropenis, desarrollado por la empresa Andromedical.

Técnicamente es un método que debe funcionar, de hecho se basa en un principio que a lo largo de la historia y en diferentes partes del planeta han usado muchas tribus para alargar o estirar diferentes partes de su anatomía. Tenemos por ejemplo el caso de las famosas mujeres jirafa de la tribu Padaung de Birmania. Ellas lo que hacen es ir añadiendo aros poco a poco, consiguiendo así que su cuello se estire; En otros lugares se han encontrado pueblos que se dedican a estirar sus orejas, labios, etc. y pues por qué no, el hombre occidental desea 
Durante los ejercicios del método jelqing trabajamos insistentemente sobre la piel del pene, así que es imprescindible aplicar lubricante para que sea más cómodo y evitar irritar la piel. Los movimientos te van a recordar al ordeñado de unas ubres o como cuando tienes el pene flácido y quieres ponerlo erecto.